
⚽ El Club Atlético San Lorenzo se encuentra en el centro de una tormenta judicial tras el pedido de quiebra presentado por un acreedor.
A través de sus redes sociales, expresó su conmoción: “Una pena gigante, todavía no creo lo que vi hoy”, escribió tras la batalla campal entre hinchas del Rojo y de Universidad de Chile.
Loyola, que vivió los hechos desde el campo de juego, fue contundente en su crítica: “La seguridad policial no sé dónde estaba. Esto no es el fútbol, el deporte no es violencia”. Su testimonio, breve pero potente, expone no solo el impacto emocional del episodio, sino también la falta total de control por parte de las autoridades.
Pero el malestar no se limita al plantel. En redes sociales y en las tribunas, los hinchas de Independiente estallaron contra la dirigencia del club. Acusan a los responsables institucionales de negligencia, improvisación y abandono. “No hay conducción, no hay respeto por el escudo”, se repite entre los mensajes que exigen explicaciones y medidas concretas.
Las palabras de Loyola, por su doble rol de jugador local y compatriota de la hinchada visitante, se suman a una ola de críticas que pone en evidencia el deterioro de la gestión dirigencial. La falta de previsión, el operativo fallido y la ausencia de respuestas claras alimentan una crisis que va más allá del resultado deportivo.